Actividad para la respiración diagragmática
Una actividad para enseñar la respiración diafragmática y conciencia corporal a niños de infantil.
Cuento respira, Castel-Branco, Inés. (2015). Respira. Fragmenta Editorial
Una noche un niño habla con su madre, cansado por no poder dormir. Está muy nervioso y su cabeza no deja de
pensar y pensar. Así es imposible dormir. En este momento, se inicia con una tierna conversación entre madre e hijo.
Mamá, ¡hoy no puedo dormir!
- ¿Por qué?
- No lo sé... Estoy nervioso y mi cabeza no para de pensar, de pensar y pensar...
- ¿Quieres que te enseñe a respirar?
- ¿R E S P I R A R? ¡Si yo ya sé respirar!
- ¿Pero te has parado alguna vez a ver cómo lo haces? Por dónde entra y sale el aire, si llenas más la barriga
o el pecho, si lo haces poco a poco o con prisas…
- Hagamos una barca de papel y pongamosla sobre tu barriga.
- ¡Una barca! ¡Ya la hago yo!
- Ahora imagina que esa barca está navegando sobre las olas del mar; sube cuando entra el aire, o inspiras,
y baja cuando sacas el aire, o espiras.
- Inspiiiiiro… y espiiiiiro
- Tu eres la ola del mar. No tengas prisa. Déjate llevar por el suave movimiento, y el ritmo con el que respiras se hará más lento
- Has trabajado con la parte baja de los pulmones, pero también lo puedes hacer con la parte del medio.
- ¿Llenar el pecho de aire?
- ¡Si!. ¡Verás como cabe mucho!. Imagina que coges un globo con las manos y lo vas llenando. El globo crece, crece, se va hinchando...
- ¡Oh, ha explotado!. ¡Vuelvo a empezar!
- Puedes inspirar más lentamente imaginándote que hueles, por ejemplo, una rosa …
- ...o lavanda, menta …
- ...los pinos, el mar …
- …la tierra mojada después de la tormenta
- ¿Sabes que los brazos te pueden ayudar a respirar con la parte alta de los pulmones?
- ¿Cómo?
- Por ejemplo… ¿quieres ser un cohete que sube hacia el cielo?
- ¿Hacia otras galaxias?
- ¡Muy lejos! Juntas las manos y las subes bien alto, cuentas hasta cinco y después explotas, bajandolas por los lados en una nube de humo
- Has visto cómo puedes respirar con las diferentes partes de tus pulmones
- ¿Y si quiero respirar con todas ellas?
- Puedes pensar que eres un árbol, un árbol que crece
- Mis pies son las raíces, el cuerpo es el tronco
- En cada respiración vas levantando los brazos por los lados, abriendo el pecho…
En tres respiraciones habrás dibujado un círculo, o mejor, ¡una copa muy frondosa!
-¡Llena de manzanas y de hojas rojas!
- Después, con una sola expiración, vuelves a bajar los brazos y te relajas
- Me ha encantado hacer de árbol. Y ahora, ¿podría ser algún animal?
- A ver.. ¿Un búho?
- ¡Si! ¿Sabes que no puede mover los ojos?
- Por eso gira la cabeza. Y así lo vas a hacer tú. Has de inspirar mientras
mientras a cada lado, y espirar cuando vuelves a la posición de enfrente
- Prueba también a imitar un gato. ¿Qué hace el gato?
- Se estira con pereza…
- Arquea tu también la espalda: inspira mirando hacia arriba y espira mirando al suelo
- Para ayudar a arquear la espalda, incluso puedes imaginar que eres una cobra…
- ¿De esas venenosas que se levantan para atacar?
- Pues sí. Te estiras en el suelo y, mientras inspiras, subes el cuerpo y la cabeza, haciendo fuerza con las manos hacia abajo. Espiras al bajar.
- ¿Y si quiero volar?
- Puedes ser una grulla que alza el vuelo muy ligera. Tienes que mantener el equilibrio primero sobre un pie,
luego sobre el otro, mientras abres las alas con elegancia…
- ¡Es difícil moverse así!
- Inspira cuando vuelas, espira cuando te recoges y cruzas las manos por delante
- ¡Me cuesta soltar la espalda!
- Ponte de pie e imagina que eres una campana mientras vas lanzando los brazos a cada lado
- DING. DONG.
- Espira a cada campanada, girando el cuerpo hacia atrás, totalmente flexible…
- Para que suene, ¿verdad?
- Después la campana se detiene y vuelve a estar en silencio. Coloca las manos por delante y por detrás de la frente, cálmate y concéntrate,
mientras respira suavemente
- A veces, para respirar bien, basta con imaginar alguna figura geométrica,
como un cuadrado, un triángulo, unas escaleras, unas murallas…
-...¿O una cordillera?
- ¡Eso es!. Vas respirando mientras trazas la línea de las montañas; inspiras cuando subes a la cima, espiras cuando vuelves al valle
- Por cierto, ¿sabías que podemos respirar con letras?¿Y que cada sonido hace vibrar una parte diferente de nuestro cuerpo?
- ¿No son todos iguales?
- ¡No!...
La O fortalece el corazón
La U resuena en la barriga
La E hace vibrar el cuello
La I da la vida a la cabeza
La A limpia los pulmones
- Todo esto está muy bien, ¡pero hay tantas cosas que me asustan!
- Son como nubes de tempestad que no te dejan ver el cielo ¿verdad?
- ¿y como lo hago para apartarlas?
- ¿Y como lo hago para apartarlas?
- Imagina cada uno de esos miedos como una nube oscura. Y vas soplando y soplando… sintiendo como los miedos se van y
empieza a aparecer un cielo azul.
- Mira, cuando estas nervioso, eres como esta bola de nieve que se agita
- Toda la purpurina está moviéndose y mi cabeza no pude ni pensar.
- Entonces, si empiezas a respirar profundamente ¿qué le pasa a la purpurina?
- Que va cayendo, hasta que se deposita toda ella en el suelo.
- Y el agua queda limpia, transparente. Como dentro de tí si te sabes tranquilizar.
- Te he mostrado muchas cosas que te ayudarán con las montañas o con los animales, hinchando globos o haciendo navegar barcas,
oliendo rosas o haciendo sonar campanas, lanzando cohetes o creciendo como un árbol ..
- Si, ahora me siento más ligero que una nube, no tan espeso.. tengo más espacio dentro.
- Y lo tienes, hijo:¡ has descubierto tu espacio interior fijándote, solamente, en cómo respiras!
Vuelve a hacerlo siempre que quieras a lo largo del día. Presta atención, por unos momentos, a este aire que entra y sale,
como en la vida misma, continuamente recibimos y damos.
- Ah, que sueño… Gracias por lo que me has ayudado a descubrir.
- Venga, ahora vuelve a la cama. Dormirás muy bien esta noche.







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